Capital de Riesgo: fórmula de crecimiento económico

Enviado por Carlos Kokron el 17/10/2007 a las 12:31 PM
Carlos Kokron1.jpgUna visión de mayor prosperidad yace en adoptar la correlación entre la actividad empresarial de alta tecnología, la inversión de capital de riesgo y el crecimiento económico, afirma para CapitaldeRiesgo.cl Carlos Kokron, Director de VC Fondo Stratus (Brasil) y Ex-director de Intel Capital en América Latina. 

 

Reformas como la desregulación, privatización y la apertura al comercio han incrementado apreciablemente la estabilidad y los prospectos a largo plazo para una economía sana. Sin embargo, la región continúa enfrentando retos en términos de crecimiento económico sostenido.

Una visión de mayor prosperidad yace en adoptar la correlación entre la actividad empresarial de alta tecnología, la inversión de capital de riesgo y el crecimiento económico. Las empresas respaldadas por capital de riesgo tienden a contribuir con la base tributaria y a crear empleos mejor pagados a una velocidad desproporcionadamente mayor. La experiencia global ha demostrado que esta correlación cobra su mayor fuerza en el sector de la tecnología de información. Las personas a menudo creen que la existencia de capital de riesgo es una meta en sí y que garantiza el éxito. Pero el dinero por sí solo no basta. El crecimiento económico se asegura sólo cuando el dinero alimenta la mezcla correcta de capital financiero, capital humano y energía empresarial.

Con base en una docena de años de inversión internacional y casi cinco años de experiencia en América Latina, Intel Capital sugiere cinco áreas en las que los funcionarios deben tomar medidas para estimular el desarrollo de un entorno de capital de riesgo sano: educación, creación y comercialización de propiedad intelectual, formación de compañías de tecnología, incentivos para la formación de capital financiero en todas las etapas y, por último, reforma de los mercados de capital.

Primero, los educadores deben cambiar su enfoque hacia la promoción de una cultura empresarial. Hoy, de manera general, los sistemas educativos de toda América Latina están dirigidos a la creación de empleados, no de empresarios. Para cambiar esta dinámica, el currículum principal en las universidades debería agregar instrucción básica en lo que se requiere para iniciar y operar una compañía, incluyendo capacitación para formular una estrategia, redactar un plan de negocios, mercadotecnia, finanzas y reunión de capital. También es imperativo reforzar el currículum de ciencias y tecnología, ya que la alta tecnología y la alta propiedad intelectual son los motores del crecimiento económico del siglo 21. El modelo del capital de riesgo suele funcionar de la mejor manera cuando se aplica a compañías de alta tecnología que se caracterizan por un alto riesgo y el potencial de rápido crecimiento y altos rendimientos.

Segundo, los creadores de políticas necesitan instalar mecanismos que faciliten el desarrollo, la protección y la comercialización de propiedad intelectual. Mucha de la investigación y desarrollo respaldada por el gobierno hoy en día hace hincapié en la investigación tan sólo por el gusto de realizar investigación y se queda corta en la forma de transformar esa propiedad intelectual en riqueza económica. La innovación se puede cultivar dirigiendo la investigación a áreas que muestren potencial de viabilidad comercial o uso económico, y facilitando la conversión de la propiedad intelectual única en una empresa.

Tercero, los empresarios deben ser motivados a formar compañías innovadoras basadas en alta tecnología, no otra empresa "yo también" que carece de diferenciación. A nivel mundial, la cruda realidad es que sólo una o dos de cada 10 compañías son triunfos rotundos. En general, cerca de la mitad de las nuevas empresas fracasan en sus primeros años, pero el resto quedarán rezagadas como pequeñas empresas que obtienen un rédito modesto para sus inversionistas, creando un impacto positivo en la economía. Por lo tanto, el modelo del capital de riesgo depende de la creación de compañías con alto potencial de crecimiento. Para esto, los gobiernos deben alentar la creación de un número sostenido de nuevas empresas ofreciendo regímenes tributarios que privilegien inversiones a largo plazo para la creación de tecnología y el gravamen de las opciones para los empleados al momento en que se obtengan ganancias de capital y no cuando les son otorgadas. Asimismo, los gobiernos deben reducir las formalidades burocráticas para crear compañías, crear leyes laborales flexibles para nuevas compañías y establecer leyes de bancarrota que minimicen el costo personal y emocional de los fracasos en los negocios. Esto estimulará la actividad empresarial de alta tecnología creando un balance entre la oferta de atractivas oportunidades de negocios y la demanda de oportunidades de inversión.

Cuarto, los creadores de políticas necesitan diseñar incentivos que activen el flujo de capital a nuevas compañías en la continuidad del ciclo de vida de la empresa. Las ideas de negocios prometedoras no deben quedarse sin capital. Las empresas con respaldo de capital de riesgo suelen comenzar con actividades pequeñas y con fondos de una subvención y/o los amigos y familiares de los empresarios. Entonces pueden atraer capital de un Inversionista Ángel. Entre las acciones que pueden estimular el flujo de capital a estas nuevas compañías de tecnología se podrían contar la eliminación de impuestos sobre las ganancias de capital para inversionistas individuales que aporten dinero en las primeras etapas o bien proporcionar subvenciones del gobierno para asegurar el desarrollo de tecnologías prometedoras. Como las compañías necesitan cada vez más dinero mientras alcanzan el éxito, los creadores de políticas deben asegurarse también de que las nuevas empresas tengan acceso a capital en las etapas posteriores del ciclo. Esto se podría lograr ofreciendo mayores ventajas tributarias a inversiones a largo plazo que a inversiones a corto plazo para activar el suministro de capital de riesgo institucional.

Por último, las nuevas empresas exitosas deben poder aprovechar mercados de capital privados y públicos cuando lleguen a los límites del suministro de capital de riesgo. Si ha de llegar dinero en esta clase de activos de más alto riesgo, los inversionistas deben hallar una ruta viable de liquidez y tener la confianza de que los riesgos calculados serán retribuidos finalmente. Las salidas pueden tomar la forma de IPOs o, más comúnmente, fusiones y adquisiciones. Un mercado poderoso de mercadotecnia y publicidad requiere sólidas prácticas de gobierno corporativo, regulaciones, protección a accionistas minoritarios, etc. Estas iniciativas garantizan que las compañías sean orientadas adecuadamente y que los inversionistas y empresarios primerizos puedan obtener réditos que compensen el nivel de riesgo que están tomando.

Sin embargo, la reforma al mercado de capital no es una bala de plata. Como las primeras reformas tardarán años en mostrar resultados, la fórmula funciona mejor si se contemplan de manera simultánea los cinco elementos aquí mencionados. Además, un crecimiento económico sustentable depende siempre de un entorno de negocios, político, legislativo, legal y cultural afable y estable.

Compañías respaldadas por capital de riesgo como Intel, Cisco, Federal Express, Genentech y Yahoo han creado miles de empleos altamente calificados, dando como resultado incrementos a la base tributaria e incluso nuevas industrias. Este éxito se alimenta a sí mismo cuando se forman nuevos empleos y más personas consideran la actividad empresarial como una ruta viable para su futuro.

Por suerte, el uso del capital de riesgo como motor para acelerar el desarrollo de una industria de alta tecnología no es un privilegio exclusivo de los Estados Unidos. Es una fórmula que puede funcionar en cualquier lugar, aunque bien puede tomar formas ligeramente diferentes. La hemos visto funcionar en Taiwán, donde no había actividad de capital de riesgo a mediados de los 70s, y en Israel, que sólo tenía mínima actividad de capital de riesgo hacia finales de los 80s. A través de esfuerzos concentrados del gobierno y nuevas políticas, aunado a un sector privado dispuesto a cooperar, ambos países tienen hoy una industria de alta tecnología impulsada por capital de riesgo con muy buenos presagios. Las acciones tomadas en estos países contemplaron mejoras en las áreas de la educación y la propiedad intelectual, políticas relacionadas con la formación de compañías y de capital, y regulaciones para los mercados de capital.

Como mucho del trabajo que se necesita realizar aquí se extiende a varios ministerios o secretarías de estado (educación, ciencia y tecnología, finanzas, etc.), sugerimos designar a un "zar" que encabece la iniciativa, que orqueste esfuerzos y que coordine programas en todos los ministerios o secretarías de estado. Ésta puede ser una forma poderosa de acelerar el desarrollo de alta tecnología, ayudando a estimular la creación de empleos y alcanzar la meta de la participación activa en la economía global del conocimiento.

Por Carlos Kokron (Director de VC Fondo Stratus Brasil y Ex – director de  Intel Capital en América Latina) y David Thomas (Director de Intel Capital en América Latina)

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